La distribuidora farmacéutica líder
en la Patagonia argentina

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La Empresa

Droguería Sur


Es una droguería integral, de capitales independientes, fundada en el año 1970 en la ciudad de Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires.

Con flota propia y su planta automatizada de 7000m2 ubicada en el corazón céntrico de la ciudad, abastece diariamente a 7 provincias: Buenos Aires, La Pampa, Neuquén, Rio Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

La empresa, cuenta con un staff de más de 200 empleados quienes hacen posible que cada día, los 870 clientes activos de la droguería, reciban sus pedidos.

Con la misión de brindar el mejor servicio, se distribuyen mensualmente más de 2.000.000 de unidades, recorriendo aproximadamente 163.000 kilómetros, lo que equivale a 5 vueltas al mundo.

Integralidad:

Drogueria Sur SA es una distribuidora integral que comercializa todos los productos existentes en el mercado, ya sean ambulatorios, otc, tratamientos especiales, oncología, perfumería, accesorios, etc.

Identificación con las marcas y comercialización legitima:

Drogueria Sur S.A sólo comercializa productos de laboratorios de reconocidas marcas existentes en el mercado, garantizando la autenticidad de sus productos, por adquirirlos exclusivamente de su productor original.

Habiendo sido precursora de la implementación de trazabilidad, Droguería Sur S.A pregona el riguroso y estricto seguimiento de la mercadería, desde su productor hasta el punto de venta.

Competencia leal e igualdad de oportunidades:

Drogueria Sur SA, participa del criterio de igualdad de oportunidades y no genera acciones comerciales que perjudiquen la libre competencia o incidan en el mejoramiento de unos en perjuicio de otros.

Compromiso real con el ambiente:

Drogueria Sur SA es una empresa que mantiene una política constante en defensa de la conservación y preservación del medio ambiente, asumiendo como principio de responsabilidad empresaria la divulgación de toda agresión a los recursos no renovables y al ambiente en si, participando en la cultura y toma de conciencia de toda la población.

Servicios

Servicios para la comunidad Sur:

• Atención personalizada permanente de toda nuestra cartera de clientes.

• Asesoramiento sobre compras iniciales y mantenimiento de niveles óptimos de stock.

• Acreditación directa en cuenta corriente de las ventas con tarjetas de crédito.

• Servicio de operadoras para toma de pedidos.

• Servicio de asesoramiento exclusivo de Patagonia Med para compra ofertas y tranfers.

• Publicación mensual de revista con contenido de ofertas y novedades de interés general.

• Servicio diario de entrega de pedidos.


Beneficios

Beneficios para la comunidad Sur:

• Atención personalizada todo el año.

• Contacto permanente con nuestra fuerza de ventas.

• Visitas personalizadas de manera constante.

• Acceso a las mejores condiciones de plazos y descuentos.

• Acceso al stock más amplio y surtido de la Patagonia argentina.

• Entregas diarias de pedidos a más de 120 localidades en el sur del país.

• Acceso digital a la revista mensual que contiene ofertas vigentes, temas de interés y actualizaciones de precios.

• Amplio horario de atención.

Novedades

Noticias Farmacéuticas y de Medio Ambiente.

Alertan por la alta presencia de restos de agrotóxicos en frutas y hortalizas

24/05/17


Un estudio que abrió el SENASA tras un amparo judicial revela que un 60% de estos productos posee residuos de pesticidas, algunos de ellos prohibidos. Por Nicolás Maldonado.


Aunque muchos consumidores saben que las frutas y hortalizas que llevan a su mesa tienen en general restos de pesticidas, pocos imaginan en qué cantidad. Y es que se trata de datos que los organismos de control no suelen difundir. De hecho, para poder dar con esa información, una organización civil tuvo que presentar un recurso de amparo contra el Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria (SENASA). El informe que dio a conocer finalmente este organismo resulta escalofriante: más de casi la mitad de los productos frutihortícolas comercializados en los principales mercados centrales de nuestro país poseen restos de agrotóxicos, algunos de ellos prohibidos y de alta toxicidad.

El documento del SENASA -difundido tras un reclamo de la ONG Naturaleza de Derechos- abarca más de 3 mil productos analizados durante un período de cinco años en los mercados de Abasto de la ciudad de Buenos Aires, La Plata y General Pueyrredón. Y aunque carece de algunas precisiones significativas, el informe resulta no menos contundente dado que tiene por trasfondo la salud de unas veinte millones de personas.

Si bien el SENASA no evaluó la presencia de tres de los agrotóxicos de mayor uso en Argentina (glifosato, atrazina y paraquat) y dejó afuera productos de mucho consumo como la berenjena, el brócoli y el pepino, su relevamiento “es una buena radiografía del descontrol que existe hoy en el uso de agroquímicos, pero además nos habla de la inoperancia estatal frente a esta realidad: sus responsables nos dieron respuestas francamente temerarias, como decirnos que el problema se soluciona lavando la verdura cuando en realidad algunas de las sustancias detectadas son sistémicas, por lo cual están en su interior”, explica Fernando Cabaleiro, miembro de Naturaleza de Derechos, quien anticipa la presentación de una denuncia penal contra la autoridad de control.

DATOS ALARMANTES

La información proporcionada por el SENASA tras mantener en reserva sus estadísticas desde la década pasada, abarca el período que va desde 2011 a 2016, y está dividida en dos etapas. En la primera de ellas fueron analizados 3.381 productos, de los cuales 1.405 resultaron poseer restos de agrotóxicos, es decir el 42%. Pero si sólo se tienen en cuenta las frutas, verduras y hortalizas controladas, el porcentaje de muestras contaminadas con químicos alcanza el 63 %.

En ese contexto quedaron en evidencia resultados ciertamente alarmantes. Se hallaron agroquímicos en 13 de las 14 muestras de apio y en el 98% de las de pera. En el caso de los cítiricos dieron positivo el 94% de los limones, el 91% de las mandarinas y el 83% de las naranjas. La presencia de residuos tóxicos también fue muy alta en otros cultivos como las frutillas (76%) o acelga y espinaca (74%).

No menos preocupante resulta el hecho de que entre los 52 principios activos que se hallaron en el muestreo, el SENASA reconoce la presencia de cuatro sustancias no autorizados en nuestro país (diazinon, aldicarb, acrinatrina y hexaconazole) y otros cuatro pesticidas (DDT, endosulfán, metil azinfos y metamidofos) directamente prohibidos por su altísima toxicidad.

“DESCONTROL”

Al analizar las causas que han llevado a que hoy estemos poniendo en la mesa semejante cantidad de químicos peligrosos, investigadores, ambientalistas y productores agrícolas coinciden en un diagnóstico: “descontrol”.

“El organismo a cargo de controlar, el SENASA, no es competente para esa tarea –afirma el ambientalista Fernando Cabaleiro-. Sus controles son hechos mayormente por ingenieros agrícolas orientados en la sanidad vegetal cuando esto es una cuestión de salud pública que debería estar en manos del ministerio de Salud. El descontrol que existe en esta materia se hace evidente además en las incongruencias que existen en los criterios de regulación: hoy tenemos sustancias prohibidas por el ANMAT que el SENASA permite aplicar para la producción de alimentos”.

“El 90 por ciento de la producción hortícola de la Región hoy está en manos de productores que desconocen por completo las buenas prácticas agrícolas y no suelen trabajar tampoco con ingenieros que los asesoren: aplican pesticidas a ojo, no respetan los períodos de carencia y hasta usan el mismo producto para distintas plantas aunque esa no sea su finalidad. A falta de controles se cayó en una desvirtuación que afecta directamente al consumidor”, señala por su parte Pablo Coltrinari, presidente de la Asociación de Productores Hortícolas de La Plata.

Pero lo cierto, como señala Cabaleiro, es que los propios consumidores tampoco estamos exentos de cierta responsabilidad. “Cada vez que vamos a la verdulería y descartamos los productos manchados por la picadura de bichitos estamos contribuyendo a que esto suceda. A fuerza de este tipo de elección, la presión que ejercen las grandes cadenas de supermercados sobre los productores hortícolas para que las frutas y hortalizas luzcan bien ha llevado a que éstos apliquen una cantidad impresionante de pesticidas para asegurarse su comercialización. En consecuencia, hoy tenemos tomates y lechugas impecables pero llenas de venenos”.

Fuente: Diario El Día de La Plata